El único objeto de esta página es que los visitantes mandéis un correo electrónico con vuestra opinión sobre Antonio Tausiet. Irán siendo publicadas aquí mismo. Y para empezar, la mía.
Antonio Tausiet
domingo, abril 02, 2006
Antonio Tausiet
La trayectoria de Antonio Tausiet (Zaragoza, 1967) resulta altamente conmovedora. Pasa de carecer de brazos y piernas en 1966 a configurarse como un modelo de artista aragonés en los primeros años del siglo XXI. Un paso por la vida que resulta casi siempre silencioso, salpicado de gritos ahogados, como para calmar su furia contenida por haberse quedado sin tabaco.
Tausiet se debate en su infancia entre perecer abrazado por una familia caricatura perfecta del franquismo o huir paseando por la pestilente desembocadura del Huerva en el Ebro, a su paso por Zaragoza. El olor de la inmensa cloaca le servirá de compañero metafórico durante el resto de sus días. Una década de colegio religioso acaba por darle la puntilla provisional. Hacia los quince años alterna su pasión por el dibujo con los primeros escritos de adolescencia, en los que demuestra un perfecto dominio del lenguaje: boquea como un toro recién ajusticiado.
Poco tiempo después, el gigante de las finanzas aragonés le acogerá en su seno durante tres lustros, intentando fagocitar su humanidad rebosante. Pero gracias a su bregada capacidad de escape, el escritor se zafa de nuevo. Y construye un mundo literario propio a través de Internet, primero con el seudónimo de Melguencio Melchavas y después utilizando su nombre real. Fracasos todos ellos que alimentan su alma de cerrojos oxidados.
En el terreno privado, Tausiet va atravesando etapas, siempre convencido de que por encima de todo está su libertad, lo que según él da sentido al humanismo que le guía. Varias enfermedades, problemas en su entorno familiar, desplazamientos obligados, abandono de amistades y otras contingencias lo van configurando duro pero maleable. Mejor dicho, manipulable. Llora la desaparición de identidades urbanas, observa crítico un entorno hostil, y lucha desde los guiones que él mismo dirige en cortometrajes por despertar las conciencias dormidas a través de la ironía. Si alguna contada vez lo consigue, mira para otro lado.
Porque Antonio Tausiet es, sobre todo, un defensor a ultranza del humor como subversión. Y del amor. Esa palabra que evoluciona en su mente hasta convertirse en lo que todos deseamos en el fondo: compartir el pensamiento con quien no nos pide nada. Divisar el Universo desde el sofá, con dolor de estómago y el eco de unas carcajadas huecas con sonido de utopías resabiadas.
En pocos meses, Tausiet entregará nuevos capítulos de sus creaciones. Varios libros, alguno de ellos en prensa; diferentes proyectos audiovisuales, entre los cuales uno con financiación abundante. Y colaboraciones en proyectos innovadores que se quedaron en el camino. Pregúntenle en los bares de su ciudad. Allí lo encontrarán, muchas veces borracho, siempre incongruente. Pueden pasar horas conversando con él, sin haber tenido el gusto de conocerlo antes. Y no volver a verlo nunca.
Pero siempre estarán ellas. Gracias a todas: me habéis ayudado a comprender que soy tan impostor como los auténticos.
Pedro Zapater said...
En Tausiet, we trust!!!!!
Mr Sorte said...
Nunca me gustó él, ni sus amigotes setramenses.
Sábado, 22 de abril de 2006
Tras el visionado de un corto suyo: humor corrosivo y crítico incansable. Además es maño, buena gente seguro. El corto se llamaba "Compresas y tabaco", es que no lo tenía a mano.
Domingo, 23 de abril de 2006
A mí me pareces un individuo egocéntrico, engreído, estúpido y lamentable. Y obviamente es de agradecer que nos des la oportunidad de opinar acerca de ese mundo tan etéreo que has construido sobre tus propias mentiras y tu inseguridad. Sé lo que me digo, soy mujer y me da pena que existan hombres tontos como tú, Tausiet.
Lunes, 24 de abril de 2006
Parece que "nada que no sepas" ha aprovechado esta ocasión para decirle a su ex lo que no se atreve a decirle en persona. Sigan todas las demás, que nos resulta muy divertido...
Se supone que habría que opinar sobre la función de su página y no sobre la personalidad, que es lo que menos interesa. Aceptable comunicador que a veces denuncia. Las fotos, bonitas, pero no añaden mucho. A veces es crítico, otras no tanto...
Martes, 25 de abril de 2006
Es triste abrir esta página después de un tiempo y encontrar esto. Es triste.
Miércoles, 26 de abril de 2006
Ni soy una ex ni tengo nada en contra del tipejo éste, pero en general, las personas así me descomponen. Creo que es tan válida mi opinión como la de cualquier otra persona y que no es necesario ser ex de nadie para darse cuenta de lo vacío que suena todo en boca de este señor. Se puede valorar todo en el mismo instante en el que se abre la veda a los comentarios. Me parece lamentable este individuo, eso es todo.
En este mundo de blogs parece que uno vomita su monólogo y espera que los amiguetes se lo aplaudan. El autor se considerará una voz crítica porque denuncia a las farmacéuticas, periódicos, cajas y recurrentes poderes fácticos al uso. Yo, como lector, suelo ver poco más que notas tomadas en un cuadernito de colores por un chavalín que no realiza nada con lo que se comprometa mínimamente. Lo abrí unas cuantas veces el año pasado y entonces, al menos, resultaba informativo y te reías. Ya no. Y sí, es triste encontrar una persona tan desorientada que necesita leer comentarios como este para cerciorarse de su existencia. Unas visitas al psicólogo no irían mal para recuperar algo de tanta autoestima baqueteada. Estoy seguro de que las palmadas de los amigos serán correspondidas, de que las críticas serán adjudicadas a mujeres despechadas o a algún enemigo de los que cercan al héroe (ya se sabe, envidiosos, reaccionarios, personas sin sentido del humor que creen que lo valioso debe ser plúmbeo...) y todo seguirá exactamente igual en este homenaje a la vanidad herida
Martes, 2 de mayo de 2006
Jajajajajajaj... Me encanta esta invitación a poner un comentario, Tausí. Ahora.., no esperes ni de coña que alguien coloque algo muy bonito con ocasión de una invitación con semejante foto de prólogo... Aunque pensándolo bien, no esperes nada bueno de comentarios invitados. Ni tampoco de los de sininvitar si confías en que éstos sean como Dios (sí: Dios existe mucho antes que Teruel) manda. Además, sólo se aprende de los críticos y malintencionados. Claro, eso sí, siempre que sepas llevarlos con dignidad. Que no todo quisqui sabe, ehhh... Siesque, siesque, siesque... Besicos.
Miércoles, 3 de mayo de 2006
Actúas muy bien aunque parezcas Jesucristo. Y en el primer corto actuabas fatal, en los otros mejoraste.
super-chispa (al toque)
eva alo cianca
Sábado, 11 de noviembre de 2006
Tierno como un niño y loco como el que más. Un auténtico personaje, digno de admiración. Un hombre tremendamente inteligente e irónico. Un crítico mordaz, en una sociedad en la que se hace poca crítica siendo absolutamente y cada vez más necesaria.
Sábado, 11 de abril de 2009
Sofía Serra dijo...
Por más que te "retrates", no te desnudas ni ante ti mismo.
No eres nada narcisista, sino un gran generoso.
O tal vez es que Narciso, no tuvo más remedio que usar el espejo del agua para poder mirarse, de solito que se hallaba, y por lo mismo, sólo pudo enamorarse de sí mismo.


























